Es el quinto día de primavera, han pasado 44 días desde que entramos a semi confinamiento en esta larga y eterna cuarentena. Sigue la ansiedad, sigue la depresión, y todo se acentúa con la maldita alergia al polen, así como los días se empiezan a hacer más largos y cálidos. Tenía tantas cosas anotadas para escribir, pero se siente que no logro fluir, ideas, pensamientos, frases de canciones y de libros se amontonan sn lograr coordinar expresarlas correctamente. Pero por otro lado de a poco he podido ir retomando la fotografía, con los problemas e inconvenientes propios del cuasi encierro en el que vivimos. Es difícil pensar en una vida normal, cuando por el momento no tienes nada a qué realmente aferrarte, excepto soledad, ansiedad y muchas series de televisión.
Es viernes, nublado, frío y con amenaza de lluvia. Pensaba que sería un día distinto, pero el frío se siente con más intensidad que otros días. Definitivamente el otoño se fue y el invierno llegó. Los días parecen iguales, se repiten como una rutina de la que no se puede escapar. Me siento ahogado, quiero hablar pero nadie escucha, quiero escribir pero caigo en los mismos clichés que durante años he desarrollado para esconder lo que realmente siento, al punto que ni yo mismo tengo claridad de mis sentimientos. Me refugio detrás de eternas playlist musicales que esconden entre líneas algo de lo que me gustaría gritar, aunque sé que muchas son las mismas canciones que durante años he escuchado una y otra vez durante años y que han calado hondo en mi historia, trato de disimularlas entre otras canciones que he descubierto y han pasado a formar parte de mi y de lo que siento. De repente ya está oscuro, otro día que se va, otro día de silen...
Hasta ayer estuvo lloviendo. Admito que han pasado varios días intentando escribir y no logro armar ideas que suenen coherentes. Pato, mi amigo periodista, me dice que debo fluir, debo dejar que las palabras salgan sin preocuparme de cómo suenen, que las ideas se articularán a medida que me sienta inspirado. Quizás estos días de lluvia me afectaron más que otras veces, demasiada melancolía acumulada, un luto que no he vivido y me oprime un poco el corazón. Me gustaría quedarme en cama y dejar que los días se sucedan uno a uno, pero debo hacerme cargo de mis responsabilidades en casa. Hoy en la mañana el sol amenazó con aparecer y hacer que las nubes desaparezcan, pero las nubes ganaron la batalla y el día se hace más y más oscuro. Como ya mencioné, me ha costado articular mis ideas y lo que quiero escribir... ideas en un cuaderno, letras de canciones, frases de libros o de alguna película. Me siento confundido, esa es la palabra que buscaba, confundido, perdido, quizás mañana sea disti...
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